El Poder de la Autoestima
| PERSONAS CON BAJA AUTOESTIMA | PERSONAS CON ALTA AUTOESTIMA |
|---|---|
· Exceso de preocupación sobre lo que piensan o dicen los demás, creyendo que los demás están constantemente evaluándolas. · Se confunde la conducta con la valía humana: necesitando mostrar constantemente una serie de méritos o conductas correctas para que los demás la valoren. · Ante cualquier fallo, generalizan pensando y sintiendo que siempre lo han hecho todo mal y que los demás van a pensar lo mismo. · Exceso de autocrítica y sentimiento de culpa por no estar a la altura. Cualquier error cometido es una prueba más de su falta de valía. · Piensan que sentir algo malo, significa ser una mala persona. Ocultan/disimulan sentimientos “inaceptables” como la ira o el dolor. · Les cuesta empatizar, perdonar, aceptar cosas negativas de los otros, tendiendo a juzgar, criticar y ser rígido con los demás. | · Sitúan el foco de interés en el otro o en la situación, sin sentirse el centro de atención o juicio de los demás. · Sienten valen por sí mismas, como persona, no por algún mérito o logro externo: no persiguen presentar a los demás demostraciones de que valen. · Interpretan las situaciones de forma más objetiva, sin generalizar y distorsionar tanto la realidad. · Piensan que no hay sentimientos equivocados u erróneos. Toda emoción tiene su utilidad y sentido con el cuál poder tomar acción o resolver un problema. · Mantienen más capacidad de empatía, respeto y actitud amable hacia el otro, pudiendo poner límites cuando es necesario. · Perdonan, contemplan la totalidad de la persona, no juzgan, aceptan, comprenden, y tiene ausencia o reparto de culpas. |
- Desarrolla constantemente tu auto-concepto: poniendo el peso en nuestras aptitudes positivas y aceptando de manera realista las debilidades, sin criticar, intentando mejorar en la medida de lo posible.
- Revisa tus esquemas mentales: identifica las ideas que tienes sobre el mundo o sobre lo que es aceptable o no aceptable. Por ejemplo evita ideas limitantes como la de que “Es necesario ser querido y aceptado por todo el mundo”, “Tengo que hacer las cosas perfectamente si quiero considerarme necesario y útil” o “Uno debe estar permanentemente preocupado por los problemas de los demás”
- Identifica y transforma al autocrítico interior por un cuidador: no te exijas demasiado, no te critiques, te trates mal o te etiquetes “Soy un… y nunca cambiaré”. Permítete escuchar y expresar tus propias emociones, haz más flexible la forma en que hablas contigo mismo, trátate con respeto y aceptación.
- Vive en base a la expresión de unos valores sanos que te potencien: conocer qué te mueve en la vida y qué es lo más importante para ti. Sé consciente del grado de rigidez que tienen tus valores y su jerarquía, vive alienado con ellos, y sé flexible cuando necesites realizar cambios.
- Desarrolla tu asertividad: aprende a poner límites, a saber decir que no, a evitar la pasividad o la comunicación agresiva. Decir lo que sientes de una manera adecuada ante comportamientos que has observado de manera objetiva te ayudará a respetarte a ti mismo mientras respetas a los demás.
Etiquetado
Luis Ignacio Ballesteros
Profesor Universidad Politécnica de Madrid (UPM) · Coach PCC por ICF
Profesor universitario, Doctor en Ingeniería de Organización y Coach Profesional Certificado PCC por ICF. Acompañamiento profesional en desarrollo personal, liderazgo y psicología del comportamiento.